
Durante su periodo de estudiante, pasó por diferentes centros de prestigio como el King’s College de Cambridge y la Universidad de Princeton, en los que se especializó en matemáticas, lógica y teoría de probabilidades. En 1936 publicó un trabajo en el que propuso un ingenio abstracto, conocido posteriormente como máquina de Turing. La máquina de Turing es un modelo matemático que opera y lee instrucciones de una cinta y que es capaz de emular la lógica de funcionamiento de cualquier algoritmo de un computador. Lo más sorprendente es que Turing desarrolló este modelo, que podía describir el funcionamiento de los ordenadores, antes de que existiera la tecnología capaz de construirlos.

Tras su estancia en Bletchley Park, Turing pasó a trabajar en el National Physical Laboratory de Londres, en el que pudo aprovechar su experiencia de trabajo con la computadora Colossus para diseñar el que podría haberse convertido en el primer ordenador de programa almacenado, ACE. Sin embargo, el proyecto se retrasó y no llegó a completarse hasta 1950.

El test de Turing se basa en comprobar si un ordenador puede convencer de que es humano a un interrogador durante una conversación
La última fase de la vida de Alan Turing es bastante triste, ya que fue sometido a juicio y condenado por homosexualidad, un delito grave en la Gran Bretaña de entones. Sus opciones de condena fueron la cárcel o un tratamiento hormonal. Turing optó por un tratamiento hormonal con estrógenos. Este tratamiento le provocó terribles efectos secundarios como obesidad, crecimiento del pecho e impotencia. Finalmente, en junio de 1954, Alan fue encontrado muerto en su casa, junto a una manzada mordida que contenía cianuro.